1. El error #1: vender con fotos sueltas
El flujo típico: el cliente pregunta "¿qué tenés?", vos le mandás 14 fotos, se pierde, pregunta precios uno por uno, y a la tercera ida y vuelta se enfría y no compra. Cada pregunta extra que tu cliente tiene que hacer es una chance de que se baje.
La solución es tener una sola respuesta que lo diga todo: un link con tus productos, fotos y precios, donde el cliente elige tranquilo y te manda el pedido armado. Eso puede ser un catálogo web simple (como CatáloGo, gratis) o el catálogo nativo de WhatsApp Business (más limitado, pero también sirve).
2. Armá el circuito: descubrir → elegir → pedir → cobrar
- Descubrir: tus redes (Instagram, estados, Marketplace) muestran el producto y llevan al link.
- Elegir: el link muestra todo con precio — nadie tiene que preguntarte "¿cuánto sale?".
- Pedir: el pedido te llega por WhatsApp ya armado: productos, cantidades y total.
- Cobrar: transferencia o link de pago (Mercado Pago). Mandá el alias/link apenas confirma, sin vueltas.
3. Los estados: tu vidriera diaria gratis
Los estados de WhatsApp los ve la gente que YA te compró o te consultó — tu mejor público. Subí 2-3 por semana: producto nuevo, oferta corta ("hasta el viernes"), y el link de tu catálogo. Es la publicidad más barata que existe.
4. No dependas de tu memoria
Anotá cada pedido apenas entra (aunque sea en una planilla). Estado: pedido → señado → entregado. El vendedor que no se olvida de nadie es el que factura estable.